Ajustar el margen de error de los radares fijos y móviles. La DGT se ha puesto dura y ha probado esta medida para reducir la siniestralidad en las carreteras.
Desde ahora, se acabaron los trucos para no respetar el límite de velocidad.
Es práctica común entre los conductor que cuando se circula por vías con un límite de 120 si se pasa junto al radar a 130 no hay sanción. Es el famoso margen de error del 10%.
Ahora ha cambiado. La DGT sigue su cruzada por reducir la siniestralidad con los radares. Así, prevé incorporar en los próximos meses 30 nuevos aparatos. A finales de julio se licitó la compra de los nuevo cinemómetros láser móviles con un presupuesto de dos millones de euros. A principios de año ya invirtió otro millón más en ampliar el número de radares fijos. Desde 2013 se han incorporado en total 40 nuevos aparatos.
Aplicar el margen de error estaba recogido en la legislación y es muy habitual que los tribunales fallaran a favor del demandante. Aunque no quiere decir que sea legal ni que se deba superar el máximo establecido para cada carretera. Ir un kilómetro por hora más rápido ya es infringirlo, tal y como defiende la DGT.
Ahora el margen de error ya es historia. La DGT no cambiará por el momento el importe de las sanciones, pero sí va a ser muy escrupuloso con la aplicación de los márgenes máximos de error de los radares, que en realidad se estipularon en 2006.
En velocidades por debajo de los 100 km/h, dicho error está fijado en 4% para los fijos y 7 para los móviles. Y por encima de los 100, en el 4 y el 7% respectivamente. Aunque siempre hay que tener en cuenta el margen de homologación de cada aparato.
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